miércoles, 4 de noviembre de 2026

Una vez, la luna estaba perdida...
Ella que era brillo esplendoroso se había apagado.
La bruma, la oscuridad ,las nubes  grises la habían alejado del sueño de las noches estrelladas.
El sinuoso sendero de su vida se había estrechado y sus ojos ámbar buscaban consuelo en otros ojos.
Podria dejarlo todo por perseguir aquella moribunda blancura que guía sin rumbo al resto que le sigue...
Que será de mí, si tantos pasos tras ella me alejan de mis pasos y me hacen naufragar?