martes, 6 de enero de 2026

Opaco verano

La brisa de enero tiene una milagrosa melancolía que me trasporta a un mundo donde tu no existías. 
Es difícil saber o darme cuenta  que también es posible vivir con un vacío tan enorme.
El sabor del mar en los labios, la arena acariciando la piel caliente con áspera sensación. 
El sol cayendo desenfrenado como mana del cielo sin ser un milagro. 
Que absurdas se vuelven las palabras que no tienen favoritismos mientras como lluvia en este mismo verano se derrama en la tierra y se evapora igual que todas las esperanzas. 

Terciopelo

Suena con dulzura la música. 
Y con la misma dulzura te pienso.
Amar con obsesión o estar obsecionadamente enamorado.  
Será que son la misma cosa, o busque en otro ser aquello que jamás pude darme?
Bajo la sombra cálida de los árboles te pienso.
El abrigo que creí de tu amor se convirtió sin quererlo en magia mística incomprensible que destrozo cada minúscula partícula de amor.
Ya no se si podré amar como le amé. 
El verano de las estaciones siempre vuelve,  pero el de la vida se convierte en otoño. 
Fuiste sin duda alguna una manta de terciopelo qué en mi apasionada desesperación tuve la idea que me cobijaria. 
Pero tu amor fue terciopelo envenenado que me mato lentamente,  como cualquier veneno que se mete en las venas y culmina deteniendo los latidos del corazón.