Es difícil saber o darme cuenta que también es posible vivir con un vacío tan enorme.
El sabor del mar en los labios, la arena acariciando la piel caliente con áspera sensación.
El sol cayendo desenfrenado como mana del cielo sin ser un milagro.
Que absurdas se vuelven las palabras que no tienen favoritismos mientras como lluvia en este mismo verano se derrama en la tierra y se evapora igual que todas las esperanzas.