martes, 26 de febrero de 2019

Cuando la lluvia interviene

Clama... Por ti
el cosmos, el cielo, las nubes,
los árboles, y yo.
Deje en mis noches
mil humedades pensándote, 
besandote imaginariamente y sutil,
 tan sutil como ese aire que te envuelve ahora 
o el aliento que le regalas al mundo.

Eres gloria, eternidad,
pasión y luz, que salva y alivia
la inconmensurable lejanía
del alba y el ocaso.

viernes, 22 de febrero de 2019

Negados

Mi alma y mi espíritu errantes son
como luciérnagas en la noche.
Como eterno errante es el sol
como la luna en el cielo errante.
No hay paraje ni descanso
tampoco río ni remanso
que cual aurora en el crepúsculo
me una a ella, como cielo y estrella.
Diré te amo hasta lo inevitable
y por si la duda sobre mi amor por ti
hace mudas mis palabras
aquí permanece ese sentir.
Las estrellas se pierden
bajo la clara luz de la mañana
como se pierden mis ojos
en la luz de los tuyos.
El sol del verano quemo tras sus pasos
la huella que permaneció bajo la sombra
en el bosque de hojas secas que aquella chispa convirtió para siempre en cenizas.

sábado, 16 de febrero de 2019

A las sombras

La magia del sol que reina en el zenit
nos atrapa debajo se las sombras del mullido bosque
que se encuentra en una pequeña plaza llamada de los olímpicos
en el bello barrio Malvìn.

La inimaginable escena
se dibuja ante mis ojos, y me conmueve.
Testigo de la dulzura irreemplazable de aquella mujer
que estoy seguro, no parió esa sonrisa inocente
que busca en sus ojos, el amor que sus papás por falta de tiempo, le niegan.
Aquella silenciosa pero mágica fotografía
inundo el instante con gestos de ternura tan profundos
que los padres de aquel niño, deberían en todos los casos agradecer 
que ese ser le brindara a su retoño, una desbordante demostración de cariño.

Algo así como a las diez de la mañana
mi compañero y yo nos dimos un receso de unos minutos para refrescarnos.

La postal...
Un árbol caído
la brisa suave e invisible
una familia que se retira del lugar después de haber pasado rato a la sombra
y la paz de ese sitio.
Esta señora y aquel pequeñito
que venia sentado en un carrito que ella empujaba suavemente
y nosotros dos.

Como si fuese su hijo.
La escena despertó admiración y ternura.
Admiración...
por la manera y la dulzura 
con la que ella trataba al niño.
Ternura...
que los ojos de ese niño contaban
al mirar con total inocencia y confianza a esa mujer
que enseñaba al pequeño infante a hacer sonidos de batalla
de antiguas tribus indias, soltando de sus labios un largo a....
dando ella en su boquita, suaves  saltos con la palma de la mano
hasta que el niño nos regalaba su risa.

domingo, 10 de febrero de 2019

Soldado virtual

Aunque no pareciera
las lágrimas de sus ojos
eran arrancadas por la tristeza
que otros, imponían desde lejos
desde otra tierra
desde sus escritorios
desde esa mentira llamada libertad.

jueves, 7 de febrero de 2019

Otra vez

Me he ocultado tanto
tras las persianas palpitantes
de mis ojos, que no se que decir,
que pensar, que esperar...
Quizá,
sólo el recuerdo de tu mirar
bajo este último cielo estrellado
que de luz lleno la luna,
sea el infinito recuerdo que dejarás para siempre en mí

Sin adiós

Las lagrimas siguen cayendo
 y atraviesan el corazòn 
que se hunde lento 
en el bosque oscuro y sin adiós.