Caminas suavemente.
Como dando que hablar a las paredes.
Cantan las rosas al verte,
al advertir tu presencia.
El vino que embriaga,
solo es una escusa vana.
El cielo cae a tus pies como un manto sagrado
dándote paso.
Las nubes lo embanderan como a un castillo para su reina.
Clamara la primera aquella niñez que llevas en tu interior, y que vive en tu sonrisa.
Mientras la tierra también camina en el cosmos
los días pasan, y tu te vez cada día mas radiante, como algun lucero o el mismo sol.
¿Que dejas para los simples seres que te admiran?
Si todo a tu alrededor vive pendiente de ti.
Cuantos besos te robaría mientras caminas por esa plaza.
Que bello el despertar al saberte aquí en este planeta, tan distante y tan cerca de mi.
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