se clavaron en los de ella
Los ojos negros de ella
se clavaron en los de el.
Aquella química inexplicable derribó cualquier barrera.
El aroma a cerezos, jazmin e incienso, eran el aire que se respiro en aquella mañana otoñal... creaban la mas armoniosa y sutil fragancia que todos podían respirar.
Pero fue en sus miradas que el tiempo se detuvo.
Fue en ellas
que la vida dejo de ser vida
y se convirtió en eternidad.
¿Que mas puede pedir el creador, si en ese instante se pudo ver el milagro de su creación?
De existir Dios , estoy seguro que se manifestó en ese momento.
En aquellos ojos negros y marrones, en esos faros que penetraban en la oscuridad de esas almas que quiza por mil vidas se buscarían sin cesar.
Por el tiempo que el tiempo exista.
Que es de aquellos ojos vacíos sin brillo?
¿Que sera de las almas que se embisten entre si sin encontrarse?
¿Que hay de esos que a ciegas buscan el antídoto a su desgracia y solo apelan postrados en la suplica por hallar ese brillo que aunque pálido, les de la razón de vivir?
¿Que hay de ellos?
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