miércoles, 24 de junio de 2020

Detrás del velo

Tras el velo invisible 
surgió esa mi sonrisa.
Fue hiel el amargo sabor 
que se metió en mis venas.
Con dulce paciencia la lluvia alejó con su dulzura la pena.
Y la aurora tímida y llena de vida trasformo mañanas helidas en días cálidos.
Hoy sacude el sauce sus lágrimas que como lágrimas de cristal inundaban el suelo.
Pero tú voz de terciopelo 
y tu caricia de seda arrancó la escarcha y trajo verano.
Que ensueño te trajo a mi camino?
Cual fue la escuchada plegaria?
Como apareciste aquí? 
Dime el nombre de ese Dios que te concibió para este instante.
Jurame que no eres producto de la imaginación.
Vive en mi aunque así sea.
Pues el cielo sin ti,  solo sería cielo.

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