Estire mis brazos al cielo agradeciendo.
Porque tu estabas aquí
Pero el silencio de mis labios fue manifiesto.
Porque tu estabas aquí
Con mis ojos cerrados te contemplo
atraves del perfume que flotaba en la habitación.
Porque tu estabas aquí.
Nuestros pies apasionados anoche se mojaron en la orilla.
Porque tu estabas aquí.
La alegría debe ser muda como lo es el sol en el desierto
Como lo es una mirada o el instante del beso.
El círculo de los pasos que fueron inciertos vuelve a comenzar
Y así como vuelven las gaviotas a los muelles o las golondrinas al cielo azul, así mismo todo vuelve a comenzar.
La eternidad quedó guardada en tus labios, en tus pechos en tu vientre.
La eternidad vive aún en la memoria.
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